Una pistola de masaje aplica masaje por percusión: un motor mueve un cabezal intercambiable a alta velocidad contra el músculo, en golpes rápidos y cortos. Es una tecnología distinta a los rodillos shiatsu o la vibración de un sillón de masaje — actúa de forma más localizada y con más intensidad, muy usada para calentar musculatura antes de entrenar o acelerar la recuperación después.
Qué mirar antes de comprar una
- Amplitud de percusión (cuánto se desplaza el cabezal, en mm): a mayor amplitud, masaje más profundo — las de gama alta rondan 10-16 mm.
- Niveles de velocidad: varios niveles permiten adaptar la intensidad según la zona del cuerpo y la sensibilidad.
- Cabezales intercambiables: distintas formas (bola, plano, en forma de U para la columna) para distintas zonas musculares.
- Nivel de ruido: las de gama alta son notablemente más silenciosas — un dato que rara vez aparece destacado pero afecta mucho al uso diario.
- Autonomía de batería: para uso regular, conviene que dure varias sesiones sin necesidad de cargarla cada vez.
No se recomienda usar una pistola de masaje directamente sobre huesos, articulaciones, varices o zonas con lesión aguda — siempre sobre masa muscular.