Dónde sí se puede ahorrar
- Número de programas de masaje preconfigurados — con 2-3 programas básicos es suficiente para la mayoría de usos.
- Tapizado en tela en vez de piel sintética, si no te importa el mantenimiento adicional.
- Reclinación manual en vez de eléctrica, si el precio es tu prioridad absoluta.
Dónde no conviene recortar
- La garantía del fabricante — un motor eléctrico que falla sin garantía sale más caro a medio plazo.
- La estabilidad de la base en posición reclinada completa — pruébalo o revisa opiniones reales, no solo la ficha técnica.
- El peso máximo soportado, que debe superar con margen el peso del usuario habitual.
La comparativa completa por presupuesto, con marcas concretas, está en Mejores sillones de masaje por presupuesto.